Regresar a casa después de las vacaciones suele ser complicado. Aunque la vuelta a la rutina es necesaria, echamos de menos esa joie de vivre del asueto, esa indulgencia estival tan necesaria. Por ello, es importante un retorno escalonado, con momentos de disfrute en familia y amigos en torno a la buena mesa. Para luchar contra la depresión posvacacional, la mejor idea es reservar en Brasserie Lafayette (Recaredo 2). La ‘casa’ de Sébastien Leparoux, fundador del espacio y gran amante del vino, es una antigua lechería de Chamartín con una terraza preciosa, con aire acondicionado, que cuenta con una rica oferta gastronómica y una política, desde sus inicios, de cero humos: en Lafayette no se fuma, pero tampoco en su terraza, para garantizar el ambiente perfecto que acompañe a la experiencia culinaria. Y por supuesto, una bodega repleta de vinos galos y el ambiente más especial.

Brasserie Lafayette Platos de alma sencilla, pero muy sabrosos
La cocina de Lafayette es típica de brasserie, esto es: platos de alma sencilla, pero muy sabrosos, ligados al recetario tradicional galo, en los que brilla el producto y que son fruto de una elaboración lenta y cuidada. Para estos días de calor, hay platos especialmente recomendables, como los mejillones Bouchot, con su deliciosa salsa beurre blanc, los quesos galos, en su punto de afinado, o la pissaladiére, la ‘pizza’ de Niza, una coca con anchoas, cebolla y aceituna negra perfecta para compartir y 100 % casera. Ensaladas como la Gargouillou —versión de la receta de Michel Bras, tan estética como deliciosa— o la de Las Landas, con mollejas y jamón de pato, foie y vinagreta de melocotón. Para compartir, imposible resistirse al ménage à trois que nos propone Sébastien. Que nadie piense mal: se trata de una degustación de terrina de foie gras, rillettes de corral y de su casero pâté decampagne.

Por supuesto, vinos franceses muy interesantes
Para beber, sobre todo, vinos franceses excelentes, pero de châteaux independientes y de autor, muchas veces de regiones y denominaciones poco conocidas en España y a precios muy interesantes.
Sébastien, sumiller y profundo conocedor de los vinos de su país natal, selecciona personalmente cada referencia para disfrutar. Además de su preciosa sala, cuenta con una privilegiada terraza, y no solo por su ubicación y vegetación. Como cuenta con aire acondicionado, los días de más calor se puede reservar en la terraza y estar con una temperatura excelente, a salvo del rigor de la canícula.
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