Dos casas que entienden la cocina como memoria y territorio se dan la mano en la capital. Casa de Comidas, la propuesta de Rafa Zafra en el NH Collection Madrid Eurobuilding, recibe a Casa Marcial para dos almuerzos los días 27 y 28 de enero, con el pitu de caleya como protagonista. Una cita que acerca a Madrid la cocina de los Manzano, referente de la gastronomía asturiana, dentro del marco contemporáneo de Casa de Comidas, el restaurante de la cocina tradicional y de temporada de Zafra.

Hablar de Casa Marcial es hablar de un legado familiar en La Salgar (Parres) que ha marcado la cocina asturiana durante tres décadas: desde allí, Esther y Nacho Manzano han elevado platos de siempre a categoría de alta cocina construyendo un lenguaje propio. Casa Marcial es hoy un referente europeo con tres Estrellas Michelin, Estrella Verde Michelin y tres Soles Repsol, un reconocimiento avalado por la crítica que por dos días se podrá disfrutar fuera de Asturias con un menú firmado para la ocasión.

La alianza con Casa de Comidas cobra todo el sentido: Zafra defiende una mesa de guisos, fondos y temporada; Manzano trae la precisión y el relato de la cocina de siempre convertida en alta cocina de hoy. Entre ambos, un mismo idioma, producto, tiempo y oficio, y una idea compartida: la excelencia también se alcanza sin despegarse de las raíces. El pitu de caleya resume esa visión: una receta de origen humilde que Casa Marcial recuperó, afinó y popularizó hasta convertirla en su seña de identidad.

La esencia de Asturias en invierno
El menú de la colaboración se articula como un viaje asturiano de invierno, del monte a la aldea y de la casería a la mesa. Abre un consomé de bosque, limpio y fragante, seguido de croquetas de jamón de trazo clásico. La cuchara toma el centro con fabes, patata y maíz, lectura campesina afinada en textura y sabor. Llega el pitu de caleya “al estilo de mi madre” con ravioli de sus menudillos: un guiso meloso, profundo y reconocible, que explica por qué esta ave, criada en libertad, es patrimonio gustativo de Asturias. El final es dulce y preciso: soufflé de avellana con helado de jengibre.
Los cinco pases se desenvuelven en el ritmo y la hospitalidad de Casa de Comidas, acompañando el pase del pitu como clímax del almuerzo y reforzando por qué Casa Marcial es, a la vez, memoria y vanguardia.
El resultado es una conversación entre dos sensibilidades conectadas; la que nace en una casa rural asturiana y la que se expresa en una casa de comidas urbana, puesta al servicio del comensal madrileño durante dos jornadas que reivindican el guiso y la sobremesa como patrimonio común.

Con esta colaboración, Casa de Comidas refuerza su línea de encuentros con la alta gastronomía: almuerzos de autor que traen a Madrid platos emblemáticos y los sitúan en un marco de cocina tradicional con mirada contemporánea. Y, en el contexto del NH Collection Madrid Eurobuilding, el hotel consolida su posición como uno de los escenarios clave de la escena culinaria madrileña: un lugar pensado para disfrutar de propuestas cuidadas, actuales y con identidad.
Casa de Comidas
El restaurante Casa de Comidas es una oda al producto de temporada que bebe de la cocina tradicional y le añade un toque actual y contemporáneo. Un homenaje a las recetas y platos de siempre, con el sello inconfundible del chef Rafa Zafra. Situada en pleno corazón financiero de la ciudad, en el exclusivo NH Collection Madrid Eurobuilding, Casa de Comidas se presenta como una clara alternativa de referencia para disfrutar de una sabrosa propuesta gastronómica que rinde homenaje a los sabores y elaboraciones que han marcado la memoria culinaria de Rafa Zafra, incorporando su visión honesta y disfrutona de la cocina.
Casa Marcial
Casa Marcial ha sido galardonado con Tres Estrellas MICHELIN y también ostenta Tres Soles Repsol, una estrella Michelín Verde y es considerado uno de los restaurantes más prestigiosos de Europa. Esta consolidado como un destino gastronómico que justifica un viaje experiencial. La filosofía de la casa se basa en el respeto por la naturaleza y los productores locales, transformando recetas ancestrales y sabores de siempre en una experiencia sofisticada y moderna.
El escenario no cambia, carreteras rurales nos trasladan a una acogedora casa de pueblo, la misma en la que nacieron los Chefs y en la que un día decidieron arriesgar y abrir su restaurante. La gastronomía sin embargo evoluciona. Las manos de Esther, Nacho y Chus interpretan la herencia gastronómica y el respeto más absoluto al producto a través de creaciones sorprendentes y vanguardistas, reescribiendo su propia cocina.







