Del 17 al 20 de septiembre, Zamora vuelve a vivir alrededor del queso con una nueva edición de FROMAGO Cheese Experience. Durante cuatro jornadas, las calles y plazas de la ciudad se transforman en un gran escaparate abierto a productores, artesanos, cocineros y visitantes llegados desde diferentes territorios.
FROMAGO no es una feria convencional. Se recorre caminando, se descubre probando y se disfruta conversando con quienes están detrás de cada queso en los 342 stands con 1200 tipos de queso venidos de 23 países. El producto abandona los espacios exclusivamente profesionales y sale al encuentro del público, integrándose en la historia, el patrimonio y la vida cotidiana de Zamora.
Para mí, además, FROMAGO tiene un significado muy especial. Su celebración me permite recordar cómo vivimos desde dentro el nacimiento de su primera edición, la presentación que organizamos en Madrid y la puesta en marcha de la Plaza del Lechazo. Una historia que continúa creciendo y que este año incorpora novedades tan interesantes como PanFest, además de una destacada participación de Sabor a Málaga y dos nuevos Cinchos de Oro para los quesos malagueños.

Cuando FROMAGO comenzó a caminar por Madrid
Antes de que la primera edición de FROMAGO llenara las calles de Zamora, organizamos su presentación en Madrid. El lugar elegido fue Platea, uno de los espacios gastronómicos más singulares de la capital, desde el que invitamos a los madrileños a viajar a Zamora para descubrir una gran celebración construida alrededor del queso.
No quisimos realizar una presentación convencional. Para llevar la historia y la personalidad de Zamora hasta Madrid contamos con algunos de sus personajes más representativos: la reina Doña Urraca, el rey Don Sancho y el Cid Campeador.
A través de ellos invitamos a los madrileños a conocer FROMAGO, pero también a descubrir una ciudad cargada de historia, patrimonio y cultura gastronómica. Era una forma diferente de comunicar el acontecimiento y de demostrar que el queso podía convertirse en la puerta de entrada a todo un territorio.

Los Gigantes de Capitonis Durii recorrieron algunos de los lugares más emblemáticos de Madrid. Su presencia sorprendió a quienes se cruzaron con ellos y dejó imágenes de una enorme fuerza visual: personajes históricos zamoranos caminando por las calles de la capital para anunciar el nacimiento de una nueva gran cita gastronómica.
Aquellos vídeos conservan hoy todo su valor y nos permiten recordar cómo comenzó esta aventura.
La Plaza del Lechazo, una de las sorpresas de la primera edición
Nuestra participación continuó en Zamora con la puesta en marcha de la Plaza del Lechazo, un proyecto que sorprendió a los visitantes y que permitió poner en valor el Lechazo de Castilla y León IGP desde una mirada diferente.
El objetivo era demostrar que un producto profundamente vinculado a la tradición podía presentarse de numerosas maneras sin perder su identidad. La Plaza del Lechazo ofreció una propuesta popular, cercana y pensada para que públicos de todas las edades descubrieran la calidad y la versatilidad de este producto.
Los visitantes pudieron degustar chuletillas, hamburguesas, croquetas, pizzas y mollejas de lechazo, además de los famosos pinchos de lechazo de Traspinedo.

La experiencia reunió tradición e innovación y confirmó algo que siempre he defendido: un gran producto no solo debe exhibirse, también debe generar experiencias. Hay que permitir que el visitante lo pruebe, lo comprenda, descubra nuevas elaboraciones y se interese por el territorio del que procede.
La Plaza del Lechazo consiguió precisamente eso. Fue mucho más que un espacio de degustación: se convirtió en un lugar de encuentro que llamó la atención del público y amplió la oferta gastronómica de aquella primera edición de FROMAGO.
PanFest comienza a mostrar lo que llegará en 2027
2026 es el año de FROMAGO y 2027 lo será del nuevo PanFest, la feria centrada en el pan que convertirá nuevamente a Zamora en un gran punto de encuentro para artesanos, profesionales y aficionados.
Antes de celebrar esa gran cita, PanFest se deja ver durante estos días en la capital zamorana con un adelanto de lo que ofrecerá el próximo año. Su programación dentro de FROMAGO incluye demostraciones en directo, talleres y actividades en las que la harina zamorana se convierte en la gran protagonista.

Del 17 al 20 de septiembre, la calle Viriato acoge este anticipo de PanFest gracias a la colaboración de Harina Tradicional Zamorana–Molinos del Duero. Una primera experiencia que permitirá descubrir el trabajo de grandes maestros artesanos y que abre el camino hacia la feria de 2027, en la que está prevista la celebración de un gran Concurso Internacional de Panes.
El pan y el queso comparten mucho más que una mesa. Son dos alimentos esenciales de nuestra cultura gastronómica, nacidos de materias primas sencillas y transformados gracias al conocimiento, la paciencia y el trabajo de los artesanos. La presencia de PanFest dentro de FROMAGO permite ampliar la experiencia del visitante y descubrir nuevas técnicas, elaboraciones y posibilidades de maridaje.
Esta presentación convierte a FROMAGO 2026 en el mejor escaparate posible para comenzar a conocer un proyecto que tendrá continuidad y personalidad propia en 2027. Si este año Zamora es la capital del queso, el próximo quiere ser también la gran capital del pan.
Un obrador trabajando en plena calle
Uno de los grandes atractivos de PanFest es su Obrador en Vivo, instalado en la calle Viriato y abierto entre las 13:00 y las 21:00 horas.
Este espacio acoge demostraciones en directo, talleres y sesiones prácticas dirigidas por reconocidos maestros artesanos como Josep Pascual, Francesco Genchi, Florindo Fierro y Michela Domizi, que comparten con el público sus conocimientos, técnicas y algunos de los secretos de sus elaboraciones.
El programa permite conocer los procesos del pan artesanal y del pan sin gluten, además de descubrir combinaciones y maridajes especialmente pensados para acompañar diferentes quesos.

También tienen un protagonismo destacado las pizzas, desde la clásica y la napolitana hasta las versiones contemporáneas. La pasta fresca completa la propuesta con demostraciones artesanales de tagliatelle, orecchiette y distintas variedades de pasta rellena.
El Obrador en Vivo ofrece la oportunidad de contemplar el trabajo de los profesionales desde muy cerca y de comprender cuánto conocimiento, precisión y tiempo se esconden detrás de una hogaza, una pizza o una pieza de pasta fresca.
Pan, queso y música en los Jardines del Castillo
La programación de PanFest se extiende hasta los Jardines del Castillo, donde la gastronomía se encuentra con la música. Su escenario ofrece actuaciones todos los días a las 13:00 y a las 19:00 horas.
Por él pasan artistas locales como Gaucho, Diego Turrión y Eva Ares, Diego Jiménez, Lucía Gonzalo, Alollano, Lydia de Mena y Miguel y Cacia, poniendo la banda sonora a cuatro jornadas llenas de sabor, tradición e innovación.
PanFest enriquece la identidad de FROMAGO sin apartarla de su esencia. Porque pocas combinaciones gastronómicas resultan tan universales y emocionantes como un buen queso acompañado por un gran pan.
Sabor a Málaga lleva el sur hasta Zamora
En esta edición, Sabor a Málaga cuenta con una participación especialmente relevante, con una carpa propia situada en la zona de La Marina.

La marca promocional de la Diputación de Málaga llega a FROMAGO acompañada por productores que representan la diversidad, la artesanía y el enorme potencial agroalimentario de la provincia.
Una de las actividades más destacadas ha sido una degustación destinada a poner en valor los quesos, las chacinas y esos sabores de siempre que hablan de familias, pueblos y oficios transmitidos entre generaciones.
En ella han estado presentes los quesos de El Pastor del Valle, Quesería Artesanal Los Barrancos, Quesos La Arriateña y AgammaSur–Montes de Málaga, acompañados por elaboraciones de Productos Cárnicos Artesanos Fernández y Encurtidos Almario.
La combinación permitió construir una propuesta en la que diferentes sabores malagueños dialogaron alrededor del queso, mostrando que el interior de la provincia posee una despensa extraordinaria que todavía tiene mucho recorrido por descubrir.

La presencia en Zamora demuestra que Sabor a Málaga es mucho más que una marca identificativa. Es una herramienta para promocionar los productos locales, abrir nuevos mercados y presentar el territorio a través de las personas que trabajan diariamente con la materia prima.
Dos Cinchos de Oro para los quesos malagueños
La participación de Málaga en FROMAGO 2026 también ha dejado una magnífica noticia: dos queserías de la provincia han sido reconocidas con sendos Cinchos de Oro en los prestigiosos Premios Cincho, entregados en el marco de la feria.
Quesos El Arquillo, de Campillos, ha conseguido el Cincho de Oro por su requesón, mientras que Quesos Cabraline, de Antequera, ha recibido la misma distinción por su queso Zurrón.

Son dos premios que reconocen la calidad de los productos, pero también todo el trabajo que existe detrás de ellos. Cada queso representa muchas horas de dedicación, conocimiento del medio, cuidado de la materia prima y respeto por unos procesos artesanales que forman parte de la identidad gastronómica malagueña.
Estos dos oros vuelven a situar a los quesos de Málaga entre los mejores y confirman que la provincia tiene mucho que aportar al panorama quesero nacional. Málaga es conocida por su litoral, sus espetos y su cocina mediterránea, pero también posee una extraordinaria despensa interior formada por quesos, chacinas, aceites, vinos, encurtidos y otros productos nacidos en sus pueblos y comarcas rurales.
Gastronomía que conecta territorios
FROMAGO demuestra que la gastronomía es capaz de conectar ciudades y territorios aparentemente alejados. Zamora, Madrid y Málaga se encuentran en esta historia a través del queso, del pan, del trabajo artesano y de una forma compartida de entender el producto como cultura, economía y patrimonio.
Recordar la presentación de aquella primera edición en Platea, contemplar de nuevo a los Gigantes de Capitonis Durii recorriendo Madrid, recuperar la experiencia de la Plaza del Lechazo y descubrir ahora la incorporación de PanFest y la presencia de Sabor a Málaga permite comprender la evolución de un acontecimiento que continúa creciendo sin perder su relación con la calle y con el público.

Una gran feria gastronómica no debería limitarse a mostrar productos. Debe contar historias, provocar encuentros, generar oportunidades y conseguir que quienes la visitan quieran conocer los lugares de los que procede cada sabor.
Eso es lo que vuelve a suceder estos días en Zamora. FROMAGO convierte el queso en una experiencia colectiva y ofrece a territorios como Málaga una magnífica oportunidad para mostrar su identidad, reconocer a sus artesanos y llevar sus sabores mucho más lejos.






