En el vibrante panorama gastronómico de Zaragoza, el restaurante Gamberro (Zaragoza, 1 Sol Repsol y recomendado en Guía Michelin) se destaca por su propuesta culinaria única, donde la creatividad y el sabor se fusionan de manera magistral. Este local no es solo un lugar para comer; es un espacio para experimentar una cocina innovadora que rompe con lo convencional.
El 20 de septiembre se celebra el Día de la Paella, y el chef del restaurante, Franchesko Vera, se atreve a reinterpretar platos tradicionales, dándoles un giro sorprendente y lúdico. Un claro ejemplo de su audacia es la Slim Paella, dentro de su menú de17 pases (70 euros). Y por supuesto, lo hace a su manera. En concreto, su Slim Paella es un crujiente del adictivo socarrat que luce así de bonito y que, por supuesto, está buenísimo. Una ingeniosa lámina de ‘socarrat’ que concentra todo el sabor de la paella en una textura crujiente y deliciosa. Es una muestra de cómo en Gamberro se valora tanto el sabor como la originalidad.
Gamberro y su paella «tako senbei»
Emplean, para elaborar este plato un slimmer, una plancha que ejerce dos toneladas de presión y que aplica temperatura. Es laherramienta que se usa en Japón para hacer el tako senbei, una suerte de oblea gigantes de arroz glutinoso en la que se coloca pequeños pulpos cuya forma se aprecia perfectamente. El equipo Gamberro vio el artefacto en Madrid Fusión y se hicieron con un slimmer. La primera prueba fue con una gamba, y al aplicarle presión y temperatura, el jugo secaramelizó y les recordó a la paella de marisco. Enseguida encontraron una oportunidad de hacer algo completamentediferente con ingredientes que todo el mundo conozca, algo que es un típico sello de la casa. Hicieron una masa con agua yfumet de marisco, añadieron azafrán, pimiento rojo, unos camaroncitos –que quedaban mejor repartidos que lagamba, demasiado grande— y salicornia. Y bingo, el resultado era el del socarrat de una paella de mariscos en dos minutos.Para acompañar y hacer más jugón el plato, un alioli casero de tinta de calamar ligeramente ahumado.

«Somos unos amantes del arroz y, por supuesto, de la paella más canónica, pero en nuestra casa siempre buscamos un giro lúdico, estético y que desafíe lo convencional respetando la esencia. Así que creamos una versión de nuestra parte preferida de la paella de marisco en este caso, y que es el socarrat. La verdad es que es una maneramuy diferente de comerlo, pero tiene todo su sabor. ¡Nuestros clientes siempre se sorprenden!», explica Franchesko.
La filosofía del restaurante se basa en la honestidad de sus ingredientes y en la pasión por la cocina. Cada plato es una expresión de la creatividad del equipo, que busca sorprender al comensal con combinaciones inesperadas y presentaciones artísticas. El ambiente del restaurante, informal y acogedor, invita a disfrutar de la comida sin pretensiones, permitiendo que la verdadera estrella sea la experiencia culinaria.
Gamberro es, en esencia, un lugar para quienes buscan algo más que una simple comida. Es una parada obligatoria para los amantes de la gastronomía que deseen explorar nuevos horizontes y deleitarse con una propuesta que es, como su nombre lo indica, audaz, divertida y excepcionalmente sabrosa.
Puedes conocer mas sobre el restaurante Gamberro en su web







