Miriam Hernández es de esas personas que llevan impreso, genéticamente, la F, H, y C, de Familia, Hostelería y Cocina. Nacida en Madrid en diciembre del 78, Miriam se ha criado en Chinchón, dentro del entorno familiar hostelero. Este año se cumplen 53 años desde que su madre María Jesús y su padre Jesús junto a sus hermanas, abrieron El Mesón Quiñones Cuevas de Murciélago, edificio del año 1800 con cuevas en su interior, que es el último cuartel de los Caballeros Quiñoneros, institución armada creada por nobles segovianos, para velar por la seguridad de la zona frente a incursiones árabes, de los que ya se tiene constancia en el Cantar de Mío Cid.
Chinchón perteneció al concejo de Segovia por lo que, aun estando más cerca de Toledo, la cocina chinchoneta es mas segoviana y castellana que toledana. De ahí viene la influencia de Miriam, reinterpretando platos de sus antecesores. Cocina tradicional castellana, renovada y actualizada con propuestas actuales.

Todo comenzó con 7 años cuando sus padres la pusieron a ayudar en el negocio familiar junto a sus hermanos Jesús y Rubén montando mesas, para unos años después continuar en las partidas de ensaladas y postres.
Su hermano Jesús siguió en cocina, Rubén estudio Derecho y Miriam se centró en los estudios de Administración de Empresas, posteriormente estudió Turismo, realizó un máster en gestión empresarial y otro en recursos humanos.
En 1990 la familia abrió la Terraza Los Huertos, solo durante el verano cuando Miriam tenía 14 años, pero en 1992 cerraron por las lluvias que lo destrozó. Se volvió a abrir en 1994, reformado con zona cubierta y así poder trabajar en verano e invierno. Allí estuvo forjándose Miriam, hasta el 2008.
El 2 de febrero de 2002 se abre La Casa del Pregonero, la casa donde vivió el último pregonero de Chinchón, con su hermano Jesús al frente. Su hermano Jesús sufrió un cáncer, y aunque parecía que se iba a recuperar, fallece en 2005. Ante esta trágica situación, la familia quiere cerrar el restaurante, pero Miriam quiere seguir adelante en homenaje a su hermano. Comienza en ese momento a involucrarse en cocina para sacar el proyecto adelante. Jesús, mientras se encontraba ingresado, le daba las pautas de como gestionar en cocina y cada vez le gustaba más. A finales de año 2008 comenzó en la cocina de La Casa de El Pregonero. Seguía manteniendo el trabajo en los otros 2 negocios familiares y además la cocina del Pregonero. Comenzó a elaborar propuestas mas creativas y arriesgadas, centrándose en una cocina con alma chinchoneta para la clientela local y de Chinchón, además de turistas que atrae.

Cuando tuvo oportunidad su primer contacto profesional fue trabajando de stagier junto a Mario Sandoval en Coque. También con Darío Barrio, con Iñaki Camba y en la escuela de cocina Hofmann.
Siempre apoyando los productos de proximidad de la zona, desde 2017 Miriam trabaja en el proyecto de recuperación del ajo fino de Chinchón, en colaboración con el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario, IMIDRA, El objetivo es recuperar la simiente y seguir trabajando en la recuperación para poder comercializarlo en unos dos años, como Ajo Fino de Chinchón, una ajo mas picante y sabroso en comparación con otros ajos, y perdure en el tiempo.
Ha sido presidenta de la Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid. En 2019 se convierte en la primera mujer embajadora de “Madrid Producto Certificado”
Siempre que puede, intenta viajar para conocer y aprender de la cocina tradicional española con su variada y sabrosa gastronomía.






