“Olicomp3d”, un proyecto colaborativo andaluz, ha logrado convertir los restos del olivar, como la poda del olivo y el hueso de aceituna, en un material innovador para el diseño de envases de aceite de oliva virgen extra (AOVE). La técnica empleada para fabricar estos envases ha sido la impresión 3D de gran formato, una apuesta clara por la sostenibilidad y la economía circular.
Este desarrollo es fruto del trabajo conjunto entre Andaltec, la Universidad de Jaén, la Universidad de Cádiz, la empresa Matersia S.L. y la Denominación de Origen Sierra Mágina. El objetivo común ha sido claro desde el inicio: revalorizar los residuos del sector del olivar, un recurso abundante en Andalucía que a menudo se desaprovecha.
Presentación oficial de un avance tecnológico con sello andaluz
Los resultados del proyecto se presentaron recientemente en la sede de Andaltec, Centro Tecnológico del Plástico, en Martos. Representantes de todas las entidades involucradas participaron en la exposición de conclusiones, subrayando el carácter innovador y sostenible de esta iniciativa.
Daniel Aguilera, gerente de Andaltec, destacó que se trata de una iniciativa pionera al utilizar residuos propios del olivar para fabricar envases sostenibles destinados al mismo sector. Por su parte, Fran Navas, investigador del mismo centro, señaló que el proyecto ha tenido una duración de dos años y que esperan darle continuidad en futuras convocatorias de grupos operativos.
Más que diseño: un símbolo de sostenibilidad
Jesús Sutil, gerente de la DO Sierra Mágina, explicó que el envase no es solo una propuesta estética. Representa los valores del territorio, una apuesta por la sostenibilidad, el aprovechamiento de recursos y el respeto al medio ambiente. Estos envases se han dado a conocer en ferias nacionales e internacionales como el Salón Gourmet en Madrid, Salimat en Galicia y Expoliva en Jaén.
El material desarrollado parte de antecedentes sólidos: el proyecto europeo Life Compolive, liderado también por la Universidad de Jaén y Andaltec. En aquel caso, los residuos del olivar se usaron como refuerzo natural en polímeros, lo que demostró ser una alternativa más económica, ligera y biodegradable frente a los refuerzos sintéticos.

Tecnología avanzada para una nueva generación de envases
Con “Olicomp3d” se ha dado un paso más: se han aplicado biocomposites poliméricos derivados del olivar en el sector del embalaje, empleando procesos de fabricación aditiva de gran formato (FGF). Esta técnica ha permitido obtener piezas plásticas complejas a partir de materiales reciclados, y ha sido implementada por la Universidad de Cádiz y la empresa Matersia S.L., que ya tenían experiencia previa con residuos como el corcho.
Este enfoque no solo reduce residuos, sino que genera valor añadido a partir de ellos, permitiendo que productos descartados como el hueso de aceituna o la leña de poda se conviertan en materiales útiles, eficientes y respetuosos con el entorno.
Beneficios ambientales, sociales y económicos
El proyecto tiene un impacto directo sobre la sostenibilidad del sector del olivar, representado por la DO Sierra Mágina. Con esta innovación se reduce la huella ecológica, se aprovecha un residuo abundante en la región, se fomenta la creación de nuevos modelos de negocio rurales y se impulsa la competitividad de la economía andaluza.
Además, está en línea con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, especialmente los relacionados con: trabajo decente y crecimiento económico, innovación industrial, producción responsable, acción por el clima y desarrollo de comunidades sostenibles.

Apoyo institucional y futuro del proyecto
“Olicomp3d” ha sido posible gracias a la financiación de los Fondos Europeos Agrícolas de Desarrollo Rural (FEADER) y la Junta de Andalucía, a través de las ayudas a Grupos Operativos Regionales de la Asociación Europea de Innovación en Productividad y Sostenibilidad Agrícola (EIP AGRI).
Los responsables del proyecto destacan su interés en seguir desarrollando aplicaciones industriales basadas en estos biocompuestos, abriendo nuevas vías para productos ecológicos, reciclables y con alto valor añadido. El objetivo a medio plazo es que este tipo de envases puedan aplicarse en más sectores, desde el agroalimentario hasta el cosmético o farmacéutico.
Con esta apuesta, Andalucía se posiciona como referente en innovación sostenible aplicada al sector agroindustrial, promoviendo una visión moderna, eficiente y responsable del uso de los recursos del campo.






