El aceite de oliva virgen extra Pago de Valdecuevas ha sido distinguido con el segundo premio en la categoría “frutado verde ligero” en los Premios a la Calidad Mario Solinas 2026, organizados por el Consejo Oleícola Internacional (COI). Un reconocimiento que reafirma la excelencia del proyecto vallisoletano y su posición destacada dentro del panorama oleícola internacional.
Considerados los galardones más prestigiosos del sector, los conocidos como “Óscar del aceite de oliva”, los premios Mario Solinas reúnen cada año a los mejores aceites de oliva virgen extra del hemisferio norte. En esta edición, convocada en julio de 2025, han participado 122 aceites procedentes de países como España, Italia, Grecia, Portugal, Túnez o Marruecos, entre otros, lo que da muestra del altísimo nivel de la competición.
El jurado internacional, compuesto por expertos de reconocido prestigio, ha evaluado las muestras mediante un exigente sistema de cata que analiza atributos como las sensaciones olfativas, gustativas y retronasales, así como la armonía, la complejidad y la persistencia. En este contexto altamente competitivo, Pago de Valdecuevas ha logrado posicionarse entre los mejores aceites del mundo en su categoría.

Este nuevo hito supone un paso más en la sólida trayectoria de la almazara, cuyo AOVE Pago de Valdecuevas ya fue finalista en 2025 en la categoría “frutado maduro” en este mismo certamen, en una edición especialmente significativa por coincidir con el 25º aniversario de los premios. Asimismo, en 2015, el obtuvo la medalla de bronce en la categoría “frutado maduro”, siendo el único aceite español premiado en su categoría aquel año.
La evolución constante y la apuesta por la calidad han permitido a Pago de Valdecuevas consolidar un perfil propio dentro del sector, destacando por la elegancia y el equilibrio de sus aceites, especialmente valorados en los paneles de cata internacionales.
La ceremonia de entrega de premios tendrá lugar el próximo 18 de junio en la sede del Consejo Oleícola Internacional, en Madrid, donde se reconocerá a los productores galardonados en esta edición.
Pago de Valdecuevas: la excelencia como seña de identidad
Desde su fundación en 2011, Pago de Valdecuevas se ha consolidado como un referente en la elaboración de aceites de oliva virgen extra de altísima calidad en un entorno poco habitual para el cultivo del olivo. Situado en Medina de Rioseco (Valladolid), el proyecto nació con el objetivo de demostrar el potencial de esta tierra para producir aceites de gran nivel.
La apuesta inicial por la variedad arbequina, por su adaptación al clima y su perfil sensorial equilibrado, ha sido clave en el desarrollo de la almazara. Con el tiempo, se han incorporado otras variedades como picual y manzanilla cacereña, ampliando la complejidad y riqueza de sus elaboraciones.

Un punto de inflexión en su trayectoria fue la construcción en 2011 de la primera almazara de Castilla y León, que permitió a la firma controlar todo el proceso productivo, desde el cultivo hasta el envasado. La recolección temprana, la extracción en frío y el almacenamiento en condiciones óptimas garantizan aceites con gran intensidad aromática, riqueza en polifenoles y un perfil sensorial definido.
Su gama de productos incluye el monovarietal Pago de Valdecuevas (100% arbequina), caracterizado por su delicadeza y frescura, así como General Blake, un coupage que combina diferentes variedades para ofrecer mayor complejidad y estructura.
Tradición, innovación y una clara vocación por la excelencia definen el espíritu de Pago de Valdecuevas, un proyecto familiar que ha sabido transformar un origen inesperado en un sello de calidad reconocido a nivel internacional.
Valdecuevas, una larga historia familiar
La familia Martín Rodríguez está vinculada al sector agroalimentario desde hace 40 años. En 2008 desembarcaron en el mundo del vino y del aceite. Por un lado, compraron un viñedo en el término de Rueda, sentando las bases del proyecto Valdecuevas, cuyos primeros vinos vieron la luz en 2013.
Además, en 2008 cultivaron sus primeros olivos, un proyecto se consolidó en 2011 cuando construyeron una almazara en Medina de Rioseco, la primera de la provincia de Valladolid. En ese momento nació Pago de Valdecuevas, una compañía que no ha dejado de sorprender con un extraordinario aceite de oliva virgen extra.
El apego a la tierra castellanoleonesa los llevó a dar el salto a Ribera del Duero. Fue en 2019 cuando la familia se enamoró de un paraje único en la localidad de Quintanilla de Arriba. La compra de un viñedo de excelente calidad en la conocida como “milla de oro” de la D.O. Ribera del Duero, fue el germen de Finca Rodma, su proyecto más personal.






